EL IEALC SE SUMA A PLANTAR MEMORIA

En el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia que se conmemoró este 24 de marzo, la Facultad de Ciencias Sociales se sumó a la Campaña Plantar Memoria, impulsada por las Organizaciones de Derechos Humanos para plantar 30.000 árboles en todo el territorio nacional. En el marco del acto en el cual se plantó un árbol en la sede de Santiago del Estero 1029, el investigador  y miembro del Comité del IEALC, Emilio Taddei, pronunció las siguientes palabras:

Como dijo nuestro querido colega, compañero, amigo y luchador peruano (y también profesor Honoris Causa de nuestra Facultad) Aníbal Quijano “las luchas de resistencia empiezan siempre, con la memoria de lo perdido”.

El día de hoy plantamos un árbol y los organismos de derechos humanos y las organizaciones populares siembran treinta mil raíces para recuperar lo que nos arrebataron, lo que querían que perdiéramos. Hoy plantamos este y otros miles de árboles para ver nacer futuras hojas a lo largo y ancho de nuestro país, para seguir luchando y forjando una sociedad emancipada y otro mundo que soñamos y construimos cotidianamente como posible y necesario.

Plantamos un árbol para recordar la memoria de les compañeras y compañeros asesinadas y desaparecidas por la dictadura cívico-militar neoliberal y genocida en nuestro país. Plantamos miles de árboles para seguir nutriendo nuestras resistencias con la savia y la alegría de sus luchas y sus anhelos de liberación.

Nuestro querido y recordado Daniel Viglietti cantó y aún canta en nuestras voces estas estrofas

“No son solo memoria,

Son vida abierta,

Continua y ancha;

Son camino que empieza.

Cantan conmigo,

Conmigo cantan”.

Nuestros 30.000 son vida abierta que nutren y hacen oír sus cantos cotidianamente en las luchas de Nuestra América.

Es por eso que también nuestros 30.000 acompañaron codo a codo la lucha contra el golpe genocida en Bolivia y acompañan el pedido de verdad y justicia por las masacres de Sacaba y Senkata, perpetradas por la derrotada dictadura.

Cantan y acompañan la centenaria lucha del pueblo haitiano por la democracia y la justicia que hoy nuevamente recorre las calles y caminos del país caribeño.

Nuestros 30.000, sus madres, las abuelas, e hijos abrazan también la resistencia callejera del pueblo ecuatoriano contra la barbarie neoliberal. Resistencia que tiene el color de la tierra y que está hoy a un paso de reencauzar a la sociedad de ese querido país en la senda de los procesos de cambio, transformación y emancipación nuestroamericana.

Las voces de nuestros 30.000 cantan también para denunciar el criminal bloqueo que padecen el pueblo y el gobierno venezolano que hoy impide el normal suministro de insumos sanitarios a la patria de Bolívar.

Nuestros 30.000 caminan y cantan en guaraní junto al pueblo paraguayo que hoy lucha para deshacerse del mal gobierno.

La memoria de nuestros 30.000 viaja con cada una de las médicas y médicos cubanos que hoy integran las Brigadas Henri Reeve que ayudan a combatir la COVID-19 en distintos continentes y que mantienen encendida la llama de la solidaridad internacionalista de la revolución cubana.

El canto de nuestros 30.000 resuena también en la Plaza de la Dignidad en Santiago de Chile y abraza la lucha de miles y miles de jóvenes del país trasandino por materializar una nueva constitución que entierre definitivamente el legado autoritario y neoliberal en ese país. Y también en la lucha brasileña y continental por la impostergable absolución del compañero presidente Lula y en contra del genocidio de Bolsonaro que se cobró 300.000 vidas; muertes que han sido provocadas por la política criminal del gobierno fascista de dicho país.

Las voces de nuestros 30.000 acompañan la marcha de los migrantes centroamericanos. Sus cantos nos evocan los terribles padecimientos de nuestras hermanas y hermanos que caminan en busca de trabajo, y al caminar con ellas y ellos denuncian el cinismo de los muros y de las fronteras imperiales. Esos y esas migrantes reactualizan en sus andares las indelebles gestas emancipatorias del pueblo mexicano que, con rebeldía zapatista, pugnan por revertir las nefastas consecuencias del secular proceso de colonización.

Las voces y anhelos de nuestros 30.000 cantan con los pañuelos blancos, que desde hace años ya se pintaron de verde y de violeta, para decir con todes nosotres: Ni una menos, vivas nos queremos!!!! Entonan también melodías de resistencia contra la devastación ambiental y los fuegos y llamas de color empresarial que quieren quemar nuestras vidas. Nutren también con sus cantos la lucha por la vacunación y el cuidado, cantos esenciales para conjurar en un momento tan aciago el resentimiento de clase de los fracasados hacedores del cambio mortal.

Y también con ellas y ellos, con nuestros 30.000, le cantamos hace pocas semanas y hace dos días el feliz cumpleaños y abrazamos a nuestras queridas Hebe y Norita, ejemplos de lucha, coherencia, dignidad, amor, solidaridad nuestroamericana y rebeldía.

Es por eso que hoy plantamos memoria y decimos, junto a sus cantos y a sus rebeldías:

30.000 compañeres detenidos, desaparecidos

Presente

Ahora y siempre!!!

Ahora y siempre!!!